23 enero, 2026
Redacción PH

Un equipo de investigadores indonesios y australianos ha sacudido los cimientos de la antropología tras identificar lo que parece ser la muestra de arte rupestre más antigua jamás registrada: una serie de manos impresas en las paredes de una cueva con al menos 67,800 años de antigüedad.
El estudio, publicado recientemente en la revista Nature, revela que estas plantillas de color tostado fueron creadas mediante una técnica primitiva de soplado de pigmento sobre la mano apoyada en la piedra. Un detalle que ha fascinado a los expertos es la modificación estética de las siluetas, donde algunas puntas de los dedos fueron alteradas para lucir puntiagudas, sugiriendo una intención artística deliberada.
Para determinar la edad de las obras, los científicos analizaron las costras minerales formadas sobre el pigmento. Según Maxime Aubert, autor principal de la Universidad Griffith, este descubrimiento consolida una línea de tiempo sobre el surgimiento de la creatividad humana y sugiere que la isla albergó una cultura artística vibrante.
“Encaja con todo lo que había pensado”, declaró la paleoantropóloga Genevieve von Petzinger a The Associated Press, describiendo el hallazgo como un hito que redefine nuestra comprensión de la prehistoria.
A pesar del avance, la identidad de los artistas sigue siendo un enigma. Los investigadores barajan dos hipótesis principales:
Denisovanos: Un grupo humano extinto que habitó la zona y pudo haber interactuado con los Homo sapiens.
Humanos modernos: Grupos de nuestra especie que migraron fuera de África y transitaron por Oriente Medio y Australia en ese periodo.
Aunque en la misma zona se han hallado figuras de animales y humanos de hace 4 mil años, este nuevo descubrimiento rompe todos los récords previos. Aubert enfatiza que esto es solo el comienzo: “Es una invitación a seguir buscando”. Se sospecha que en las islas cercanas podrían existir expresiones artísticas aún más antiguas esperando ser reveladas.
Con información de AP