A un día de cumplirse un mes del accidente en el que perdieron la vida Rafael Moreno Valle, exgobernador de Puebla, Martha Érika Alonso Hildago, gobernadora de Puebla, y tres personas más, Javier Jiménez Espriú, titular de la SCT, declaró que no hay un plazo para presentar los resultados finales de las investigaciones.

En la conferencia que sirvió como una relatoría de los hechos, por parte de Carlos Morán Moguel, subsecretario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), el equipo de Andrés Manuel López Obrador fue enfático al advertir que no se prestará a especulaciones antes de contar con todas las pruebas técnicas sobre el accidente del helicóptero Augusta 109, modelo 2011.

Incluso uno de los temas que más podría dificultar no solo el avance, sino también el esclarecimiento de qué fue lo que provocó la caída del helicóptero es la falta de “caja negra”.

De acuerdo con Jiménez Espriú, estas aeronaves no cuentan con “cajas negras”.

El secretario indicó que todos los datos presentados en la conferencia fueron analizados y verificados con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), los fabricantes del helicóptero y especialistas internacionales como: Transportation Safety Board of Canada, la National Transportation Safety Board, de Estados Unidos (NTSB), la Agencia Europea de Seguridad Aérea (European Aviation Safety Agency EASA) y la Agenzia Nazionale per la Sicurezza del Volo.

Lo que se sabe

Según la SCT los documentos de la empresa que daba el servicio como taxi aéreo cuenta con todos los documentos en regla.

Tras el trabajo de campo, los componentes y pruebas del helicóptero fueron enviados a los laboratorios de las instituciones antes mencionadas.

Debe precisarse que los dictámenes aún se están realizando y serán entregados tanto a los gobiernos de sus respectivos países como al gobierno de AMLO.

Se confirmó que el helicóptero cayó “60 grados en posición invertida”, sin embargo, aún no se cuenta con los datos suficientes para explicar por qué se desplomó.

Tal situación, confirmó Moral Moguel es “inusual”.

Sí es inusual, no es normal, es una de las cosas que llaman la atención, no es normal.

Y es que de acuerdo a los especialistas al caer en un ángulo de 60 grados se formó un cráter en donde se entierra la cabina de tripulantes.

También informó que se encontraron tornillos rotos en la turbina, sin embargo su presencia ahí se debe al mismo impacto de la aeronave.

El análisis de los expertos nos dirá si falló una turbina o no, cuál era la temperatura de los motores. Si se puede rescatar toda esa información se pondrá simular en laboratorio el trayecto del helicóptero e intentar averiguar qué pasó.

A falta de caja negra, porque “estas aeronaves no cuentan con cajas negras”, se informó que la única comunicación que la torre de control tuvo con el capitán fue al momento de despegar.

Después de 10 minutos, al intentar comunicarse nueve veces, se registró el accidente, sin ninguna señal de alarma.

Dio una vuelta, pero no sabemos si fue un problema de maniobra o se complicó con algo meteorológico.

Del helicóptero Morán detalló que también se lograron recuperar altímetros, pantallas de navegación, velocímetro, radar del helicóptero, el GPS y dos cajas negras.

En tanto partes del helicóptero, como el rotor, el sistema de transmisión, la unidad de datos, los motores 1 y 2, están siendo analizados en Estados Unidos, Canadá e Italia.