Viernes, febrero 13, 2026

13 febrero, 2026

Redacción PH

Psicólogo vs. Algoritmo: ¿Quién acierta más en predecir tu próximo movimiento?

Rubén Israel Gatica Gómez

Machine Learning (la máquina) vs  la Psicología predictiva (la mente humana)

Esto es extraño. En el mismo segundo en que empezaste a leer este título, un sistema en alguna parte ya hizo tres cálculos sobre ti: que tienes menos de 45 segundos de atención concentrada, que vas a sentir el impulso de salir en la oración siguiente, y que ese mismo impulso es lo que las máquinas están aprendiendo a detectar para cosas mucho más serias.

¿Lo sentiste? Ese cosquilleo en los dedos. Ese “me aburro” automático. Eso no es aburrimiento. Es tu cerebro entrenado por 5 años de TikTok. Y es justo lo que el machine learning usa para detectar a personas en crisis.

Aquí va lo más alocado: la misma tecnología que te mantiene enganchado a las pantallas está aprendiendo a reconocer cuándo alguien ya no puede más. Nos volvimos adictos a las máquinas que nos distraen, y ahora esas máquinas quieren ayudarnos cuando la distracción ya no es suficiente, la misma tecnología que sabe exactamente qué video va a mantenerte pegado a la pantalla ahora está aprendiendo a detectar cuándo alguien está realmente mal. Esto se llama “machine learning” o “aprendizaje automático”: programas que aprenden de nuestros datos para hacer predicciones.

Tengo un dato que te va a hacer click: tú mismo le estás enseñando todo el tiempo a un algoritmo cómo eres. Cada like, cada búsqueda, cada hora que pasas en línea, es un dato. Y con eso, ellos pueden predecir tu próximo movimiento. Pero hay un problema filosófico grande ahí. Si nos reducen a un montón de datos predecibles, ¿dónde queda nuestra libertad? ¿Somos libres de verdad o solo estamos siguiendo patrones que un algoritmo puede adivinar? El filósofo Jean-Paul Sartre decía que estamos “condenados a ser libres“, pero ¿qué pasa cuando la tecnología parece predecir cada uno de nuestros movimientos?.

¿Notaste algo raro en la moda digital? Hoy casi nadie ve videoclips completos como los de los 80 y 90, esos mini-cine que contaban historias. Ahora es todo short, reel, TikTok: fragmentos de segundos que no te dejan pensar, solo reaccionar. Esto no es casualidad. Esta tendencia de contenido ultra-rápido es el entorno perfecto para que el algoritmo estudie tus reacciones más primitivas: ¿qué te hizo reír en 2 segundos? ¿qué te dio asco? ¿en qué video te quedaste congelado? Cada micro-reacción es un dato valioso para entrenar sistemas que después podrían usarse para cosas más serias, como detectar cambios en tu estado de ánimo.

Si quieres ver este dilema hecho serie, mira:

Black Mirror – Muestra una estrella pop cuyo cerebro es escaneado para crear música que genere la reacción química perfecta en los fans. Te hace preguntarte: ¿consumimos arte o nos consumen a nosotros?

The Social Dilemma – Documental en Netflix que te explica, con los creadores de las redes, cómo te manipulan los algoritmos.

Desde la psicología, necesitamos sentir que nuestra vida tiene sentido, que no somos solo un animal que reacciona a estímulos. Viktor Frankl, el psiquiatra, decía que la fuerza más profunda del ser humano es la voluntad de significado. Pero el scroll infinito y los contenidos de 15 segundos muchas veces nos vacían de significado, nos dejan en un loop de distracción. Y cuando ese vacío se hace muy grande, aparece la desesperanza.

Te digo una verdad incómoda: mientras leías esto, seguro sentiste el impulso de cambiar de página. Es el mismo patrón del que estamos hablando. Repetitivo, automático, buscando un alivio rápido. Ahí hay toda una psicología del comportamiento: tu cerebro busca la dopamina (una sustancia química que da placer y hace que quieras repetir una acción) de la novedad, del “qué hay nuevo”. Y las redes están diseñadas para explotar eso. El problema es que cuando realmente estás mal, ese mecanismo se vuelve en tu contra: en vez de buscar ayuda, buscas distraerte. Y el sufrimiento se hace más hondo en la soledad de la pantalla.

Para entender mejor este ciclo, puedes mirar:

Irresistible: The Rise of Addictive Technology de Adam Alter – Explica por qué no puedes soltar el teléfono y qué tiene que ver con tu bienestar psicológico.

Y si prefieres una mirada en formato serie, no te pierdas:

BoJack Horseman  – En Netflix, esta animación para adultos explora la depresión, la adicción y la búsqueda de significado como pocas.

Imagínate un futuro donde las notificaciones sirvan para algo útil. No un “a Juan le gustó tu foto”, sino un “amigo, hace tres días que solo consumes contenido oscuro, ¿quieres hablar?”. O un “detectamos que no dormiste bien, prueba apagar el teléfono”. Pero cuidado, porque aquí viene la paradoja ética, ¿queremos que las máquinas nos vigilen para salvarnos? ¿Hasta qué punto entregamos nuestra intimidad a cambio de protección? El filósofo Michel Foucault hablaba de la “sociedad de control“, donde el poder no viene de un gran hermano, sino de sistemas que nos monitorean  “por nuestro bien“. ¿Nos estamos metiendo en eso sin darnos cuenta?

Sobre este debate ético, hay lecturas clave:

Ética para máquinasde José Ignacio Latorre – Un libro que pregunta cómo programar valores humanos en algoritmos.

Para reconectar con esa autoconciencia, quizás te sirva un ejercicio simple:

1. En vez de scrollear, elige un videoclip clásico de los 80 o 90 (como “November Rain” de Guns N’ Roses). Míralo completo, los 8 minutos. Nota cómo tu mente lucha por mantener la atención.

2. Después, pregúntate: ¿esta impaciencia es mía, o me la programó el algoritmo?

3. Esa lucha por concentrarte es justo el músculo mental que el riesgo suicida ataca primero: la capacidad de ver más allá del dolor inmediato.

Así que este es el trato: guarda este artículo. Ciérralo. Apaga la pantalla por una hora. O mejor aún: busca un videoclip antiguo y míralo como si fuera 1995 – sin pausar, sin multitarea, sin second screen. Y en ese silencio, haz la pregunta que el algoritmo nunca te va a hacer: ¿qué necesito realmente? No para huir del dolor, sino para enfrentarlo. Porque como decía Carl Jung, psiquiatra suizo, “lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma”.

La tecnología que nos enganchó puede ser la misma que nos ayude a soltarnos. Pero el primer paso, ese, lo tienes que dar tú. Sin likes, sin shares. Solo tú, tu conciencia y el coraje de mirar lo que duele. Tal vez pueda ser de utilidad la semiótica como detector de mentiras del mundo digital. Mientras tú eres un simple like, el algoritmo ve: “Presionó el corazón 0.3 segundos más rápido que ayer →patrón de ansiedad + contenido emocional →posible señal de vulnerabilidad”.

¿Arrancamos? ¿O seguimos *scrolleando*?


Rubén Israel Gatica Gómez

Maestría en Psicología Organizacional en UPAEP, Ingeniero en Sistemas Computacionales por el Instituto Universitario Puebla. Consultor, conferencista y capacitador en el área de bienestar, tanatología, liderazgo y desarrollo de empresas familiares. Miembro de la Semiotic Society of America. Alumno distinguido en certificación EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares. Facilitador de Mindfulness, Compasión y Comunicación No-Violenta (MICNV) por el Instituto de Ciencias para el Florecimiento Humano–Cultivo. Realizó una estancia internacional en Oklahoma State University en el área de logística, seguridad e higiene industrial (2011), y participó en el programa Faculty Led Study Abroad UJI: Organizaciones Saludables y Resilientes (2022) por la Universitat Jaume I de Castelló, España.

Actualmente consultor, conferencista y capacitador en el área de bienestar, tanatología, liderazgo y desarrollo para adultos mayores y personas con cáncer en fase crítica o terminal. Miembro de la Semiotic Society of America.

Autor

Redacción PH

Artículos Relacionados

13 febrero, 2026

Psicólogo vs. Algoritmo: ¿Quién acierta más en predecir tu próximo movimiento?

Rubén Israel Gatica Gómez Machine Learning (la máquina) vs  la Psicología predictiva (la mente humana) Esto es extraño. En el...

LEER NOTA

4 febrero, 2026

Lo nuevo de la IA 

2026 el año en que la psicología podría reconocer oficialmente la desrealización digital.  Rubén Israel Gatica Gómez  En 2026, nos enfrentamos no...

LEER NOTA

Tu mente en modo apocalipsis

Rubén Israel Gatica Gómez Cómo el 'Doomscrolling' sabotea tu día sin que te des cuenta ¿Qué es el Doomscrolling? El...

LEER NOTA