Parlamento reelige a Sanae Takaichi como primera ministra de Japón

El Parlamento japonés reeligió este miércoles a Sanae Takaichi como Primera Ministra, otorgándole un segundo mandato para encabezar lo que se perfila como el gobierno más conservador en la historia reciente del país.
Además, tras obtener una supermayoría de dos tercios en la cámara baja, Takaichi mantendrá a su abinete íntegro para ejecutar una agenda de corte nacionalista y expansión fiscal.
La reelección de Takaichi llega con un fuerte espaldarazo de la administración estadounidense. Horas antes de la votación, el Secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, confirmó que Japón invertirá 36 mil millones de dólares en tres proyectos clave en suelo estadounidense (incluyendo plantas de gas y diamantes sintéticos), como parte de un paquete de inversión mayor de 550 mil millones de dólares.
Con el control total de los comités parlamentarios, la líder del Partido Liberal Democrático (PLD) busca transformar pilares fundamentales del Japón moderno. Entre sus objetivos prioritarios destaca el fortalecimiento militar, aumento del gasto en defensa y fomento a la venta de armas.
La defensa de la sucesión imperial exclusivamente masculina y el mantenimiento de la ley que obliga a las mujeres a adoptar el apellido del esposo, además del endurecimiento de las políticas migratorias de entrada al país.
Aunque la revisión de la Constitución pacifista de la posguerra permanece en su horizonte, Takaichi deberá priorizar la crisis del costo de vida y el envejecimiento poblacional antes de avanzar en reformas estructurales de seguridad.
Tensiones en el Pacífico
La postura de Takaichi respecto a China ha encendido las alarmas diplomáticas. La mandataria ha sugerido una intervención japonesa en caso de un conflicto bélico en Taiwán, lo que ya ha provocado represalias económicas por parte de Beijing.
Asimismo, su intención de visitar el santuario Yasukuni, visto por los países vecinos como un símbolo del pasado militarista japonés, amenaza con tensar aún más las relaciones en la región, a pesar de que sus comentarios han encontrado eco positivo en sectores de la población japonesa preocupados por la asertividad china.
No obstante, sus desafíos más inmediatos son mitigar la inflación, para ello la Primera Ministra ha propuesto una reducción del impuesto sobre las ventas en alimentos por dos años. No obstante, analistas advierten que esta política expansiva podría disparar la ya abultada deuda nacional de Japón y acelerar el alza de precios que intenta combatir.
Autor
Redacción PH
