DEA pone bajo la lupa al presidente colombiano Gustavo Petro

La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ha designado al presidente de Colombia, Gustavo Petro, como “objetivo prioritario” dentro de investigaciones federales en Nueva York sobre presuntos vínculos con narcotraficantes, según documentos revisados por The Associated Press y fuentes cercanas al caso.
Los registros de la DEA señalan que Petro ha aparecido en múltiples pesquisas desde 2022, basadas en entrevistas con informantes confidenciales. Entre las hipótesis investigadas figuran supuestos nexos con el cártel de Sinaloa y el uso de su programa de “paz total” para favorecer a narcotraficantes que habrían contribuido a su campaña presidencial. También se mencionan acusaciones de contrabando de cocaína y fentanilo a través de puertos colombianos.
La categoría de “objetivo prioritario” se reserva para sospechosos considerados de alto impacto en el tráfico internacional de drogas. Sin embargo, las investigaciones se encuentran en fase preliminar y no está claro si derivarán en cargos formales.
Petro rechazó de manera tajante cualquier vínculo con el narcotráfico y aseguró que nunca recibió fondos ilegales. En un mensaje publicado en X, atribuyó las acusaciones a sectores de la ultraderecha colombiana, a los que señaló de tener verdaderos nexos con criminales. La Embajada de Colombia en Washington calificó los reportes como “no verificados” y “carentes de fundamento legal o fáctico”.
Fiscales en Brooklyn y Manhattan han interrogado a narcotraficantes sobre supuestos sobornos solicitados por representantes de Petro para evitar extradiciones. No obstante, fuentes consultadas por AP indicaron que aún no existe claridad sobre la implicación directa del mandatario.
El caso se suma a investigaciones previas contra miembros de su familia: su hijo Nicolás Petro fue acusado en 2023 de recibir aportes ilegales de un narcotraficante, mientras que su hermano Juan Fernando Petro ha sido señalado por contactos con presos en La Picota.
La política colombiana arrastra un largo historial de vínculos entre campañas electorales y el narcotráfico, desde Pablo Escobar en los años 80 hasta el cartel de Cali en los 90. La figura de Petro, antiguo líder del M-19, se encuentra ahora en el centro de un nuevo capítulo de esa compleja relación entre poder político y crimen organizado.
Autor
Redacción PH
