Gobierno de Puebla blindará a artesanas de Naupan tras abusos de Someone Somewhere en jersey del Mundial

La empresa mexicana Someone Somewhere, fundada por egresados del Tecnológico de Monterrey y promovida como socialmente responsable, admitió formalmente haber incurrido en diversas irregularidades laborales y operativas en el municipio de Naupan, Puebla, contra más de 150 maestras artesanas contratadas para confeccionar el jersey conmemorativo de la Selección Mexicana de Fútbol para el Mundial 2026, una prenda que se comercializa en el mercado por más de 4 mil pesos.
A través de un comunicado, la compañía reconoció que no afilió al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a las integrantes del colectivo Mujeres Unidas Chakalxochitl, argumentando de manera sustitutiva que la comunidad ya cuenta con el sistema IMSS-Bienestar y que se les proporcionó un seguro privado complementario. Asimismo, la firma aceptó haber utilizado las instalaciones de la Casa de Cultura de Naupan como taller privado de manufactura.
Condiciones laborales bajo la lupa
La polémica estalló en redes sociales tras las denuncias iniciales de Tatiana Bernáldez, especialista en simbología textil, y de la activista Luz Valdez, quienes visibilizaron las precarias condiciones económicas del proyecto.
De acuerdo con los testimonios recabados, la empresa instaló un reloj checador para registrar las jornadas de las artesanas, otorgándoles salarios que oscilaban entre los 25 y 36 pesos por hora, con una hora de comida y sin ninguna prestación de ley.
Activistas estiman que, bajo este esquema de remuneración, la empresa obtuvo un margen de ganancia de entre el 60% y 70% por cada playera vendida. Además, se denunció de forma anónima que cualquier error en las prendas debía ser descosido y repetido sin pago extra, e incluso el costo de la pieza dañada se les descontaba de su salario.
Explotación de imagen y alteración cultural
El contrato firmado con las artesanas estipulaba la cesión total de sus derechos de imagen a favor de Someone Somewhere. Debido a esto, los rostros de las creadoras poblanas fueron utilizados en campañas publicitarias globales sin recibir ningún tipo de regalía o remuneración económica directa, mientras que la empresa sí percibió ingresos por dicha difusión.
Por otra parte, el conflicto escaló al ámbito de la identidad cultural. La empresa modificó los saberes tradicionales de la región de la Sierra Norte al obligar a las artesanas a sustituir sus puntadas originarias por un catálogo iconográfico nuevo. Según testimonios de las afectadas, los diseños originales, diseñados por la empresa mediante Inteligencia Artificial, resultaban imposibles de replicar con las técnicas nativas, por lo que tuvieron que ajustarse a nuevos estándares para cumplir con las exigencias de calidad de la marca internacional Adidas.
Gobierno de Puebla anuncia “blindaje legal”
Ante la gravedad de los hechos, la Secretaría de Cultura del Estado de Puebla, encabezada por Fritz Glockner, anunció que implementará Declaratorias de Patrimonio Cultural Inmaterial para los saberes de los pueblos originarios. Esta medida funcionará como un “escudo colectivo” y respaldo jurídico frente al abuso de corporaciones privadas.
“No podemos sancionar a nadie que intente aprovechar y modificar el valor de uso en valor de cambio, pero creo que las denominaciones de patrimonio inmaterial sí darán un resguardo colectivo”, puntualizó Glockner.
El funcionario estatal aclaró que, aunque la dependencia a su cargo carece de facultades punitivas directas contra particulares, trabajará en sinergia con la Secretaría de Cultura Federal para vigilar, rastrear y denunciar públicamente cualquier intento de explotación.
Finalmente, el secretario hizo un llamado a la sociedad civil para sumarse a un frente común en defensa de la memoria, el origen y las tradiciones de las comunidades indígenas del país.
Autor
Redacción PH
