Lunes, enero 19, 2026

19 enero, 2026

Redacción PH

Académico de la Ibero Puebla fue víctima de detención arbitraria y agresiones de la GN en Nuevo León

Leonardo Ariel Escobar Barrios, doctor e investigador de la Universidad Iberoamericana campus Puebla, denunció públicamente las detención arbitraria y agresiones que sufrió a manos de elementos de la Guardia Nacional en Apodaca, Nuevo León.

Ante el revuelo y la estigmatización que sufrió tras revelarse detalles de su desaparición, en un video el académico relató los hechos de su desaparición y posterior localización, testimonio que fue presentado durante una conferencia de prensa encabezada por el rector de la institución, Alejandro Guevara Sanginés, quien subrayó que la aparición con vida del académico no significa justicia y exigió esclarecer las inconsistencias de su detención.

El rector también pidió frenar la narrativa de estigmatización y criminalización hacia el docente, reprochando la filtración de imágenes y datos de su localización.

Los hechos

Escobar Barrios narró que llegó a México procedente de Colombia el 31 de diciembre de 2025, en tránsito hacia la Ciudad de México.

Durante su escala en el aeropuerto de Nuevo León fue detenido por la Guardia Nacional y golpeado, lo que le provocó fractura de costillas y múltiples lesiones, para después ser ingresado a una celda en Apodaca por tres días, sin registro oficial de su detención ni acceso a sus derechos.

Tras su liberación, intentó continuar con su viaje con destino a la Ciudad de México, pero fue despojado de sus pertenencias en el aeropuerto de Monterrey, lo que lo dejó en una situación de extrema vulnerabilidad, y durante varios días deambuló sin documentos ni dinero, padeciendo hambre y deshidratación.

“Después de esto, la policía empezó a alejarme más del aeropuerto, lo cual, sin documentos, sin dinero y sin nada, me llevó a una situación totalmente vulnerable. Estuve cuatro días deambulando sin poder comer, sin poder tomar agua, y sin recibir asistencia de la población civil”, reveló.

Finalmente, fue rescatado por una patrulla vinculada a una clínica de rehabilitación en Juárez, donde permaneció inconsciente por diez días.

El académico afirmó no recordar nada de lo que le ocurrió en el centro de rehabilitación, tiempo en el que, a decir de quienes lo observaron ni siquiera pudo decir palabra.

“Ellos me confunden con un habitante de calle y afortunadamente me llevan a las instalaciones de esta clínica del municipio de Juárez donde permanezco por 10 días en una total inconsciencia. Yo no recuerdo esa inconsciencia, pero ellos dicen que durante esos días tuve mutismo, no hable, no di detalles de mi identidad y nada más tome agua”.

El 15 de enero el académico pudo recordar su nombre y dónde trabaja, por lo que comienza a buscar un plan para informar su identidad y salir de ahí, finalmente ubicado gracias a una ficha de búsqueda y fue trasladado a la Fiscalía General de Nuevo León.

Respecto a su estancia de la cual se afirmó que él dijo que se internó de manera voluntaria, el académico negó haber hecho tal afirmación, no obstante reconoció que al ser “recogido por ellos pudo sobrevivir.

“En el momento que ellos me recogen a la orilla de la carretera y me llevan a este Centro de Asistencia para drogadictos, lo hacen porque me ven al borde de la muerte. Yo no tengo conciencia, no tengo recuerdos plenos de decir me voy o no me voy (…) Afortunadamente ellos me llevan y gracias a ellos, no pierdo la vida“.

Actualmente, el académico, se encuentra en Puebla, en recuperación médica y bajo asesoría legal de la Clínica Minerva Calderón de la Ibero.

De acuerdo con el académico las irregularidades como la falta de registro oficial de su detención, la negación de comunicación con su familia, el desconocimiento de sus derechos, la ausencia de atención médica adecuada durante su reclusión y los obstáculos para acceder a autoridades migratorias y servicios médicos en el aeropuerto, le hacen creer que lo que sufrió no es un caso aislado.

Asimismo, denunció un trato discriminatorio hacia ciudadanos colombianos en México, quienes deben cumplir con un preregistro migratorio que, según dijo, expone datos sensibles y genera inseguridad.
Exigencia de justicia

En tanto, Guevara Sanginés anunció que la universidad acompañará al académico en su recuperación y en el seguimiento legal de su caso.

A su vez, dejaron en claro que “la localización con vida de Leonardo no es sinónimo de justicia”, por lo que también exigió a las autoridades municipales de Apodaca y a la Guardia Nacional aclarar las inconsistencias y detener la criminalización del docente.

Finalmente, Escobar Barrios agradeció el respaldo de la Ibero Puebla, de la Cancillería y el Consulado de Colombia en México, así como de su familia, destacando que su fe lo sostuvo durante los días más críticos de su experiencia.

Autor

Redacción PH

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