Conocimiento del proyecto Cablebús Puebla crece, pero no implica respaldo ciudadano: CISO BUAP

El Centro de Investigaciones sobre Opinión Pública (CISO) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), presentó los resultados de un reciente estudio demoscópico sobre proyectos del gobierno de Alejandro Armenta Mier, destacando el Cablebús, proyecto que resalta por su nivel de conocimiento entre la población aunque los datos dejan claro que esto no necesariamente se traduce en apoyo.
De acuerdo con la medición, 57% de las personas encuestadas ha escuchado sobre el proyecto del Cablebús, mientras que un 43% aún lo desconoce. Esto lo coloca en un punto intermedio frente a otras iniciativas gubernamentales en términos de difusión, como lo es el programa de Obra Comunitaria, el rescate del Río Atoyac o el puente vehicular La Panga.
Sin embargo, el dato más relevante está en la percepción sobre su impacto: 64% considera que podría contribuir “mucho o algo” al bienestar, frente a un 34% que opina que aporta poco o nada.
El balance de valoración es de +30 puntos, una cifra positiva, pero lejos de los niveles que alcanzan otros programas como lo es la pavimentación de vialidades prioritarias, los apoyos sociales o el periférico “5 de Mayo” Puebla-Amozoc.
Es la percepción positiva el dato que debe leerse con cautela, pues aunque el 64% de los encuestados señalen que podría aportar beneficios no significa que exista un respaldo firme al proyecto, ya que la pregunta solo mide percepción general de utilidad, no apoyo directo, aprobación ni intención de que se lleve a cabo.
Además, el nivel de conocimiento, 57%, apenas por encima de la mitad de la población, significa que una parte importante de los ciudadanos aún no cuenta con información suficiente para formarse una postura definitiva.
En resumen, el Cablebús es un proyecto moderadamente conocido y con percepción potencialmente favorable, pero todavía lejos de consolidar un consenso social claro.

Rechazo, “solo en redes”
En cuanto al análisis de escucha social, el CISO observa que en el ecosistema digital el Cablebús presenta un escenario mayoritariamente adverso, marcado por una sobrerrepresentación de voces críticas y nodos de información externos al área de beneficio.
De acuerdo con el estudio, el sentimiento en redes sociales es predominantemente negativo, alcanzando un 68% de menciones de rechazo, frente a un escaso 22% de opiniones positivas.
Sin embargo, el CISO advierte que este volumen no necesariamente refleja un descontento social generalizado, sino una estrategia de posicionamiento político.
El reporte técnico identifica que la conversación contraria al proyecto no proviene, en su mayoría, de los usuarios que se verían beneficiados directamente por la obra.
La segmentación territorial observada indica que los mensajes hostiles se originan en comunidades politizadas fuera del polígono de influencia, cuentas localizadas en otros estados e incluso en el extranjero y nodos de información con posiciones políticas definidas.
Además se identificó a la cadena TV Azteca Puebla como uno de los emisores más activos contra el proyecto, fungiendo como uno de los principales amplificadores del rechazo.
La disputa narrativa se ha concentrado en etiquetas específicas como #Noalcablebus, #Cablebus, #Puebla que buscan cuestionar la viabilidad del transporte. También se resalta la presencia recurrente de conceptos como “capricho”, “dinero” y “estudios” en las nubes de palabras clave lo que significa un esfuerzo sistemático por instalar marcos críticos que pongan en duda la transparencia financiera y técnica del proyecto.
Por todo ello, el CISO sostiene que la brecha entre la opinión pública presencial y el monitoreo de redes permite afirmar que el Cablebús no enfrenta un “rechazo social genuino”, sino existe una disputa de narrativa en el terreno digital.
Autor
Redacción PH
