CIMA, el “elefante blanco” adquirido por el IMSS tras sismos de 2017, será demolido y sustituido por un centro de simulación

Tras años de incertidumbre y un gasto millonario inicial de 400 millones de pesos, María Magdalena Tinajero Esquivel, delegada estatal del IMSS en Puebla, anunció este lunes 30 de marzo que el edificio del Centro Internacional de Medicina (CIMA) será demolido para dar paso a un Centro de Simulación para estudiantes de Medicina y Enfermería.
A casi una década de haber sido adquirido el inmueble, la funcionaria informó que la construcción ubicada en la Reserva Territorial Atlixcáyotl, justo detrás de la Universidad Iberoamericana, fue sometida a diversos estudios de suelo que confirmaron que la estructura existente no es viable para ser aprovechada.
“Será necesario derribar el edificio antes de avanzar con nuevos proyectos”, señaló la delegada y precisó que actualmente el proyecto está en fase de autorización técnica y administrativa ante las oficinas centrales del IMSS en la Ciudad de México.
El nuevo proyecto busca que el personal de salud cuente con un entorno controlado y herramientas especializadas para su formación académica, además de contemplar futuros edificios para educación continua y centros de investigación.
La delegada Tinajero Esquivel no precisó una fecha exacta para el inicio de las obras o la demolición este año, no obstante el anuncio pone fin a una serie de planes fallidos para dicho predio.
CIMA: Un fracaso millonario
CIMA fue adquirido en octubre 2017, bajo la gestión nacional de Mikel Arriola y la delegación de Enrique Doger, el IMSS adquirió el inmueble por más de 400 millones de pesos. El objetivo era reubicar ahí el Hospital de San Alejandro, colapsado tras el sismo del 19 de septiembre de ese mismo año.
Durante el periodo de 2018 – 2019 se anunció que el hospital CIMA tendría una capacidad de 260 camas para sustituir las 415 perdidas en San Alejandro, iniciando las obras para rehabilitar y adecuar las instalaciones. Sin embargo, el proyecto se estancó entre cambios de administración federal y dudas sobre la viabilidad del terreno.
Fue hasta 2023 cuando finalmente el gobierno federal reconoció que el terreno no era apto para un hospital de alta especialidad debido a la densidad de la zona y las condiciones estructurales, por lo que se optaría por construir un nuevo hospital en el mismo predio que el de San Alejandro.
Autor
Redacción PH
