“Corrupción y abuso de poder”, así califica Armenta al megaproyecto inmobiliario de Carlos Slim en Puebla

El anuncio de una inversión millonizada por parte del magnate Carlos Slim en el Centro Histórico de Puebla terminó de exhibir las tensión que existe entre las administración morenista estatal y municipal. Mientras el alcalde de la capital, José Chedraui Budib, y Grupo Carso promueven un desarrollo inmobiliario y comercial en el polígono de Paseo de San Francisco por 4 mil millones de pesos, el gobernador Alejandro Armenta Mier advirtió que ningún interés privado ni familiar puede colocarse por encima del bienestar colectivo, postura respaldada por gran parte de su gabinete bajo la premisa de que “Puebla no está en venta”.
Así lo advirtió el mandatario un día después de que el gobierno municipal presentara el megaproyecto, impulsado por Grupo Carso, y que contempla una intervención masiva a escasas tres calles del Zócalo de la ciudad, zona declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Sobre una superficie inicial de terreno de 45 mil 093 metros cuadrados, la obra prevé una edificación escalonada que alcanzará los 175 mil metros cuadrados totales.
El proyecto incluye la construcción de 700 departamentos residenciales, espacios comerciales, zonas productivas, áreas educativas, asú como recintos especializados para conciertos, esparcimiento público e infraestructura de estacionamiento.
El proyecto, señalaron Chedraui y Slim en su presentación, busca ser un motor para la economía local con la creación de miles de empleos y el rescate de inmuebles, bajo la promesa de trabajar en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
“El interés público por encima de los negocios”
El gobernador se refirió al proyecto durante la inauguración de obras y entrega de equipamiento en el ISSSTEP, donde se anunció una inversión de 447 millones de pesos para infraestructura hospitalaria.
Desde ese espacio Armenta Mier lanzó un posicionamiento sobre la ética pública, aunque sin mencionar directamente a Slim ni al proyecto inmobiliario.
“El interés personal de un privado, de un gobernante, de un funcionario, de un empresario, no esté por encima del interés público. Cuando el interés privado, personal, de los negocios familiares se antepone al interés público, corrupción, abuso de poder, saqueo, concentración de la riqueza, eso pasa”, sentenció el mandatario, lo que aparentemente hace referencia a que el hijo de Pepe Chedraui contrajo matrimonio con la nieta de Carlos Slim.
Tras la postura del Ejecutivo estatal, la mayoría de los integrantes del gabinete publicaron mensajes en contra de la iniciativa. La confrontación escaló rápidamente cuando secretarios y liderazgos sociales señalaron que el proyecto representa un grave riesgo de gentrificación y una amenaza para los barrios fundacionales.
El primer pronunciamiento vino de Fritz Glockner, secretario de Cultura, quien advirtió que cualquier intervención en la zona fundacional está obligada a acatar estrictamente las normativas históricas.
Más tarde en redes Laura Artemisa García Chávez, secretaría de Bienestar y Carla López-Malo de Turismo, en mensajes hicieron señalamientos sobre el impacto urbano, respaldando la protección a los pequeños negocios locales frente a la llegada masiva de consorcios.
De igual forma figuras como Rafael Moreno Valle Buitrón y Raymundo Atanacio cuestionaron la viabilidad de construir cientos de departamentos nuevos en un contexto de desabastecimiento de agua y alertando sobre el peligro de transformar el corazón de Puebla en un “gran negocio de élite”, especialmente tras las recientes inundaciones en la zona.
Autor
Redacción PH