Gobierno de Puebla pone en marcha plan de reforestación ante críticas por obras del Cablebús

En una carrera por mitigar el costo ambiental de la nueva infraestructura de transporte y frente a una creciente presión social, el gobierno de Puebla anunció el inicio del Plan Integral para la Renovación del Bosque Urbano.
La estrategia arranca con la siembra de 10 mil árboles en la capital, una medida que busca responder a las protestas de vecinos y colectivos ambientalistas tras el inicio de la construcción de la Línea 1 del Cablebús.
El anuncio se hizo este 1 de marzo y se enmarca en la marcha convocada en defensa del arbolado local.
En su comunicado, la administración de Alejandro Armenta Mier sostiene que no se trata de una tala, sino de un traslado técnico para garantizar que los ejemplares sigan vivos.
Se señala que la jornada es “un hecho sin precedentes”, destacando que, a diferencia de años anteriores, se están utilizando ejemplares con una maduración de hasta tres años y alturas de entre 2 y 4 metros.
“Plantar las especies adecuadas permite generar un entorno propicio para que la fauna silvestre que haya sido alejada regrese a su hábitat natural”, explicó el biólogo Everardo Correa Aguilar.
No obstante, las voces críticas no ceden. Ambientalistas advierten que la obra pone en riesgo a 47 especies de aves solo en el Parque Juárez, señalando que la reforestación es insuficiente si no contempla corredores biológicos reales.
Por su parte, la ingeniera Gema García Sánchez enfatizó que el éxito dependerá de una evaluación independiente y un programa de mantenimiento a largo plazo.
Debe recordarse que el proyecto de transporte, que pretende conectar Xonaca con el Centro Integral de Servicios (CIS) de Angelópolis, requerirá el retiro de 746 ejemplares para la instalación de torres y estaciones.
Los puntos críticos de afectación se encuentran en los principales “pulmones” de la ciudad: Parque Juárez, Parque Ecológico y camellones y áreas verdes del trazo de la Línea 1.
La reforestación ya comenzó con los primeros mil ejemplares en la zona del CIS de Angelópolis. Las especies seleccionadas por su adaptabilidad al suelo poblano incluyen al cedro blanco, fresno, colorín, huizache y palo dulce, especies nativas, así como la acacia verde, acacia negra y tronadora, especies adaptadas.
El compromiso oficial incluye un programa de mantenimiento por cinco años, que abarca riego, fertilización y sustitución de ejemplares que no logren adaptarse, con el fin de garantizar la recarga de acuíferos y la regulación térmica en una ciudad con retos críticos de calidad del aire.
Autor
Redacción PH
