La inflación en México se acelera en febrero y genera incertidumbre en Banxico

La inflación en México repuntó más de lo previsto durante la primera quincena de febrero de 2026, impulsada por la entrada en vigor de nuevos impuestos y aranceles, principalmente a importaciones asiáticas.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 3.92% anual, por encima de la estimación de analistas de 3.89% y del 3.82% registrado al cierre de enero. En comparación con la quincena previa, el INPC aumentó 0.25%.
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energéticos, se moderó ligeramente a 4.52%, frente al 4.56% de finales de enero. A tasa quincenal, los precios de mercancías subieron 0.20% y los de servicios 0.24%.
En contraste, el índice no subyacente avanzó 0.32%, con un alza destacada en frutas y verduras de 2.10%.
Entre los productos que más presionaron al alza se encuentran el tomate verde (17.84%), el limón (17.03%), la papa y otros tubérculos (13.16%) y el jitomate (7.90%). Por el contrario, la calabacita (-8.93%), el chayote (-7.49%), la cebolla (-4.59%) y los desodorantes personales (-2.46%) registraron bajas en sus precios.
El Banco de México (Banxico), que mantiene como objetivo una inflación de 3% ±1 punto porcentual, concluyó a inicios de febrero un ciclo de flexibilización monetaria que redujo la tasa de referencia de 11% a 7% en casi dos años.
Sin embargo, en sus minutas reconoció que persiste la incertidumbre sobre las presiones inflacionarias derivadas de los nuevos aranceles y ajustes fiscales, aunque calificó sus efectos como “temporales y limitados”.
Banxico ajustó su proyección y ahora estima que la inflación convergerá a la meta hasta el segundo trimestre de 2027, un retraso significativo respecto a su cálculo previo, que apuntaba al tercer trimestre de 2026.
Autor
Redacción PH
