Puebla, entre los tres estados más inseguros del país: ENVIPE 2026

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026, publicada por el INEGI, revela que el 84.2% de la población de 18 años y más en Puebla considera que vivir en la entidad es inseguro, posicionando al estado por encima del promedio nacional.
Los datos estadísticos sitúan a Puebla en el tercer lugar nacional en tasa de víctimas por cada 100 mil habitantes, con 26 ml 164 registros, por debajo de la Ciudad de México y el Estado de México, y en el segundo lugar nacional en incidencia delictiva, con 41 mil 876 delitos por cada 100 mil habitantes durante 2025.
Aunque la cifra representa una ligera disminución respecto a los datos de 2024 (29 mil 209 víctimas), la magnitud del problema mantiene a la entidad en una situación crítica y contrasta con el discurso oficial que periódicamente señala que en Puebla se está avanzando en temas de seguridad.
La extorsión desplaza a otros delitos
En la Envipe se observa que en Puebla, a diferencia de la tendencia nacional, donde el fraude domina en 27 entidades, la extorsión se ha convertido en el delito más frecuente, vinculada por especialistas a estructuras de crimen organizado dedicadas al cobro de piso y control regional. Este ilícito presenta una “cifra oculta” alarmante del 97.5% en el estado, lo que significa que prácticamente ningún caso de este tipo deriva en una investigación formal.
A nivel nacional, la “cifra oculta” o delitos no denunciados alcanzó el 93.4% en el país, impulsada principalmente por la pérdida de tiempo y la desconfianza en las autoridades, a ello también debe sumársele que el 77.6% de las denuncias presentadas no arrojan ninguna conclusión, reflejando una impunidad estructural que debilita el tejido social.
Impacto económico
La encuesta también señala que el costo del delito durante 2025 ascendió a 267.3 mil millones de pesos a nivel nacional, equivalentes al 1.06% del PIB, obligando a los hogares a destinar recursos propios a medidas preventivas como la instalación de rejas, chapas y bardas.
En el caso de Puebla las pérdidas directas impactan severamente el patrimonio familiar, con un promedio de 4 mil 811 pesos en promedio, cifra que representa una reducción en comparación con el año anterior, cuando llegó a 8 mil 531 pesos.
Autor
Redacción PH