Sedetra buscará recolocar a los 498 trabajadores despedidos por Stanley Black & Decker en empresas de Puebla y Tlaxcala

La Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo (Sedetra) pondrá en marcha una estrategia emergente para reubicar a los 498 obreros que perdieron su empleo tras el cierre de operaciones en Puebla de la multinacional Stanley Black & Decker.
Anunció Víctor Gabriel Chedraui, titular de la dependencia, en conferencia de prensa, donde señaló que la recolocación se hará en coordinación con organismos empresariales y sindicatos en empresas de la región, incluyendo el vecino estado de Tlaxcala.
Para ello las autoridades estatales realizarán un análisis detallado de los perfiles afectados para insertarlos en nuevos centros de trabajo. Además resaltó que los empleados cesados cuentan con experiencia y capacitación especializada en áreas como mecánica, prensado, soldadura, empaque, almacenaje y montacargas; perfiles que, aseguró, gozan de una alta demanda en el sector industrial actual.
“No hay que quedarse en el lamento. Debemos ver el cierre de la planta como una oportunidad para acercar mano de obra calificada a otras industrias de Puebla y Tlaxcala”, declaró.
Para lograr la transición laboral, Chedraui detalló que ya ha sostenido pláticas con líderes clave del sector privado y obrero, entre ellos Carlos Sosa, presidente de la Canacintra; Horacio Peredo, del Clúster Metalmecánico, Alejandro Contreras, líder de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM) y representantes de la Coparmex.
El objetivo inmediato de esta mesa de trabajo es integrar un banco de datos con los perfiles de cada uno de los despedidos para diseñar una estrategia de colocación tiro de precisión en otras firmas.
Además, el funcionario recalcó que la salida de la empresa responde estrictamente a una estrategia corporativa global ajena al entorno local. De hecho, el funcionario recordó que la planta de la firma en Connecticut, Estados Unidos, también fue clausurada bajo este mismo esquema de reacomodo.
Chedraui también reveló que Stanley Black & Decker cumplió con la totalidad de sus obligaciones patronales.
Lo anterior lo confirmaron tras realizar inspecciones derivadas de algunas quejas iniciales, las autoridades corroboraron que “todo estaba en orden” y que se instalaron mesas de atención para el pago de salarios, aguinaldos, vacaciones, primas (vacacional y de antigüedad), fondos de ahorro e indemnizaciones de ley.
Al ser cuestionado sobre la discreción con la que la trasnacional manejó el proceso, Chedraui explicó que la firma optó por actuar con sigilo para evitar conflictos financieros con proveedores o instituciones bancarias, una decisión que, a su juicio, evitó generar incertidumbre innecesaria entre la base trabajadora.
Finalmente, respecto a las naves industriales que deja vacías la compañía, el secretario puntualizó que al ser propiedad privada el gobierno no puede intervenir en su administración. Sin embargo, destacó que la infraestructura es “de primera” y confió en que, debido a la alta demanda de bodegas en la zona, un nuevo corporativo se interese pronto en ocupar dicho espacio.
Autor
Redacción PH

