Reprueban cinco penales de Puebla; persiste autogobierno, hacinamiento y falta de salud: CDH

La Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Puebla presentó el Diagnóstico Estatal de Supervisión Penitenciaria 2025, un informe que pone bajo la lupa las precarias condiciones de los centros de reclusión en la entidad.
El documento dio la calificación promedio estatal de 6.7, sin embargo cinco centros penitenciarios obtuvieron una calificación reprobatoria, evidenciando una crisis en infraestructura, salud y gobernabilidad.
Son los penales de San Miguel, Tecamachalco, Libres, Huejotzingo y Acatlán de Osorio, identificados como prioridades urgentes debido a la gravedad de las omisiones detectadas mediante encuestas a Personas Privadas de la Libertad (PPLs), quejas y recorridos de inspección.
San Miguel
A pesar de obtener una calificación aprobatoria con “áreas de oportunidad”, el Cereso de San Miguel en la capital poblana presenta los focos rojos más preocupantes. La CDH constató denuncias sobre la existencia de autogobierno, donde grupos internos ejercen control, poniendo en riesgo la seguridad y la integridad de la población.
Asimismo, se detectó que las áreas de aislamiento no se limitan a la protección de los reos, sino que son utilizadas como “zonas de castigo”.
También se documentaron fallos en infraestructura que incluye cristales rotos e indicios de incendios en módulos de máxima seguridad, falta de medicamentos y ausencia de un área especializada para emergencias psiquiátricas, además en temas de higiene se reportó insuficiencia en el área para grupos vulnerables y condiciones de salubridad deplorables.
Tecamachalco y Huejotzingo
En Tecamachalco, los visitadores de la CDH reportaron la presencia de fauna nociva (cucarachas) en dormitorios y sanitarios. Además, el centro carece de una cocina formal; los alimentos se preparan en parrillas ubicadas en pasillos sin delimitación alguna.
El pena de Huejotzingo mantiene los mismos fallos señalados desde 2024: hacinamiento extremo y deterioro visible en muros, pisos y techos, servicios sanitarios en estado de abandono y con presencia de residuos orgánicos, además de deficiencias severas en el abasto de medicamentos.
Acatlán de Osorio
En el Cereso de Acatlán, la CDH subrayó una grave vulneración al derecho a la privacidad. Los dormitorios destinados a la visita íntima están ubicados de tal forma que exponen a las parejas ante el resto de la población, provocando burlas y comentarios inapropiados.
También se reporta el desgaste extremo de inodoros y lavamanos, una situación que ha sido ignorada desde el diagnóstico del año anterior.
El diagnóstico concluye que, si bien 10 penales lograron una calificación aprobatoria, el sistema penitenciario poblano sigue operando con “áreas de oportunidad” que requieren intervención inmediata para evitar el colapso de la gobernabilidad y la violación sistemática de derechos humanos.
Autor
Redacción PH
