Miercoles, marzo 11, 2026

22 septiembre, 2025

Luis Enrique Sánchez Díaz

El doble discurso en versión “honestidad barbosista”

Por doctor Luis Enrique Sánchez Díaz

El guion estaba escrito: Rosario Orozco, diputada federal y viuda del exgobernador Miguel Barbosa, subió al escenario del Complejo Cultural Universitario para hablar en nombre de la bancada de Morena Puebla. Lo hizo con un discurso previsible: presumir reformas constitucionales y legales, rendir pleitesía a la recién estrenada presidenta Claudia Sheinbaum y prometer, como dicta el manual, legislar con honestidad, responsabilidad y cercanía al pueblo.

Nada nuevo bajo el sol. Hasta que uno repara en los detalles.

Porque, más allá de la retórica edulcorada, la diputada llegó acompañada de Verónica Vélez Macuil, la célebre —o infame, según a quién se pregunte— exdirectora de Comunicación del barbosismo. Sí, la misma que trató a los medios con la punta del zapato, que convirtió las ruedas de prensa en monólogos sin preguntas incómodas y que hizo de la hostilidad hacia la prensa crítica una política institucional.

La ironía es exquisita: mientras en el escenario se pronunciaban palabras sobre “cercanía al pueblo”, en la primera fila se sentaba la encarnación del desprecio hacia la opinión pública. Un acto de ventriloquía política en donde la boca promete democracia, pero los acompañantes gritan autoritarismo.

Lo que vimos no fue un informe, fue un recordatorio. El barbosismo no se fue, sólo cambió de butacas. Orozco habla en plural —“seguiremos legislando con honestidad”—, y con ella aparece Vélez, símbolo de que la honestidad no incluye la transparencia mediática.

El mensaje es claro: mientras Sheinbaum busca consolidar una narrativa de legitimidad y modernidad, en Puebla el grupo barbosista intenta reciclar sus rostros y su estilo. La retórica de la “cercanía al pueblo” suena hueca cuando en el backstage reaparece el rostro del viejo control.

El pueblo escucha discursos de reformas. Los periodistas recuerdan el eco de portazos. Y así, entre aplausos y promesas, se gesta un doble discurso tan mexicano como la tortilla: hablar de cercanía al pueblo mientras se cultiva la distancia con la prensa.


Dr. Luis Enrique Sánchez Díaz. Profesor-investigador en la BUAP, analista político y consultor.

Blog: luisenriquesan.blog.

En X: @luisenriquesan.

Únete a su grupo en Telegram: t.me/profesorluisenrique.

Autor

Luis Enrique Sánchez Díaz

Artículos Relacionados

22 febrero, 2026

El rey cayó. Ahora empieza la guerra de verdad.

Hoy se abatió a El Mencho. Y como en toda escena bien escrita, el público aplaude porque cree que la...

LEER NOTA

5 febrero, 2026

Respuesta a “Por qué podemos y vamos a ganar todo en 2027”

Una lectura crítica desde la evidencia, no desde la fe política Por Luis Enrique Sánchez Díaz — Periodismo Hoy El...

LEER NOTA

La ley zombie de Puebla: cómo la Suprema Corte congeló una censura ya…

Cuando el tribunal constitucional decide qué discusiones merecen existir Hay leyes que nacen muertas.Otras mueren lentamente en tribunales.Y algunas —como...

LEER NOTA
Periodismo Hoy
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.