Trump, a favor de no renovar el T-MEC con México y Canadá

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, encendió las alarmas en los mercados y sectores exportadores de Norteamérica al declarar este miércoles 10 de junio, desde la Oficina Oval, que su gobierno no está buscando renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Las afirmaciones ocurren a menos de un mes de la fecha límite para la revisión formal del acuerdo, programada para el próximo 1 de julio.
“No sé si voy a renovarlo. Porque para ser honesto, Estados Unidos lo hace mucho mejor. No necesitamos nada que tenga Canadá. No necesitamos nada que tenga México, pero ellos necesitan todo lo que nosotros tenemos”, afirmó el mandatario ante la prensa estadounidense, argumentando que su país debería tener superávits comerciales en lugar de déficits.
El mandatario estadounidense subrayó que el aspecto que más valora del tratado actual, firmado durante su primer mandato en sustitución del TLCAN, es precisamente su cláusula de terminación: “Fue un gran acuerdo por una razón. Me dio el derecho de terminar”, advirtió.
De acuerdo con fuentes citadas por la agencia Bloomberg, las posturas de la Casa Blanca perfilan un incumplimiento de la fecha límite del 1 de julio. La estrategia de Trump se inclina hacia la eliminación del formato trilateral, prefiriendo revisiones anuales del acuerdo y negociaciones por separado (bilaterales) con México y Canadá, un escenario que le otorgaría un mayor margen de presión política y económica.
Aunque el T-MEC entró en vigor en julio de 2020 con una vigencia formal hasta 2036, el mecanismo de revisión de los seis años (que se cumple este próximo mes) obliga a las tres naciones a decidir si lo extienden por otros 16 años, si abren una renegociación o si el pacto entra en un limbo de conversaciones indefinidas.
Ante la amenaza de revisiones anuales que podrían desestabilizar el comercio regional, los gobiernos de México y Canadá ya han enviado cartas formales a Washington solicitando la extensión automática del acuerdo.
La postura de la Casa Blanca llega en un momento de fricciones comerciales preexistentes. Un ejemplo de ello es el arancel antidumping del 17.09% que Washington aplica al tomate mexicano, el cual ha provocado que México pierda entre un 10% y 12% de su participación en ese mercado, un espacio que ha sido capitalizado por Canadá, cuyas exportaciones de tomate a Estados Unidos crecieron un 25%.
El futuro inmediato de la relación comercial comenzará a definirse la próxima semana. Los días 16 y 17 de junio, los equipos negociadores de México y Estados Unidos mantendrán un segundo encuentro bilateral en Washington D.C. En esta cita clave se reactivará la discusión sobre temas de alta sensibilidad, como las reglas de origen automotriz, la agenda agrícola y las condiciones de competencia equitativa.
Autor
Redacción PH
