UEFA y Concacaf amenazan con boicotear los torneos de la FIFA por su plan de privatización

Las federaciones miembro de la UEFA votaron este jueves por unanimidad a favor de boicotear el Mundial y todas las competiciones de la FIFA, como respuesta directa al polémico plan del organismo rector de vender participaciones a inversores externos en una nueva filial comercial. La medida de presión se suma al rechazo frontal expresado por la Concacaf, desatando una crisis institucional sin precedentes.
La tormenta estalló el pasado martes, cuando la FIFA anunció su intención de crear una filial valorada en 20 mil millones de dólares para administrar la Copa del Mundo y sus torneos globales, contemplando la cesión de hasta un 20% de su propiedad a capitales privados externos.
La reacción del fútbol europeo no se hizo esperar y a través de un comunicado emitido este jueves, la UEFA calificó la iniciativa de “irresponsable e indefendible”, denunciando que un cambio estructural de tal magnitud se haya gestado de espaldas a los actores principales del deporte y sin una consulta formal previa.
“Ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan en pie, a menos que se haya abandonado por completa esta propuesta y se hayan dado garantías vinculantes de que la FIFA nunca más abrirá su gobernanza o sus competiciones a la propiedad privada”, sentenció el organismo europeo.
La postura de la UEFA defiende que la máxima cita del balompié mundial pertenece a su historia y a sus aficionados, enfatizando que “la Copa del Mundo no puede tratarse como un producto de inversión” y sentenciando con firmeza que “el Mundial no está en venta”.
Concacaf se suma al rechazo y exige transparencia
El malestar internacional ha trascendido las fronteras europeas y de manera paralela, las 41 federaciones miembro de la Concacaf celebraron una reunión de emergencia donde coincidieron en la urgencia de frenar los cambios estructurales unilaterales y exigir mecanismos sólidos de gobernanza.
La confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe manifestó su profunda inconformidad con los métodos de la FIFA, señalando que la información del millonario proyecto se filtró primero a través de la prensa y no mediante los canales institucionales correspondientes.
Asimismo, criticaron la imposición de plazos artificiales y la falta de un proceso formal de diálogo, advirtiendo que la gestión de recursos debe priorizar el desarrollo colectivo del deporte por encima de la búsqueda de ingresos inmediatos a corto plazo.
Con el bloque europeo y el sector norteamericano, centroamericano y caribeño en pie de guerra institucional, el futuro de los calendarios internacionales y la estabilidad de la FIFA penden de un hilo, a la espera de que el máximo organismo mundial responda a este ultimátum histórico.
Autor
Redacción PH
