Edén Político
Por Pedro Lara Hernández

“Los enemigos del pueblo están
contando con el olvido de las masas…
nosotros combatimos esto con el
siguiente recurso: ¡Averigüen todo, no
se olviden de nada! ¡No perdonen nada!”
Karl Liebknecht, político alemán

Es increíble como muchos mexicanos -afortunadamente los menos-, olvidan tan rápido la actuación de los gobiernos neoliberales que saquearon y destruyeron los bienes del país. Ya se les olvidó como gobernaron Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Nada más éste último recibió el gobierno con una deuda de 5 billones de pesos y la dejó en 10 billones de pesos, aumentó la gasolina magna en 42.8%, ahora ha aumentado el 8.%,  dejó un nivel de pobreza de 44.2 %, ahora es de 36.3%. En Reservas Internacionales del Banco de México dejó 173,775 millones de dólares, hoy tenemos un máximo histórico de 207,120. Los presidentes neoliberales desde 1982 se dedicaron a destruir técnica y financieramente a Pemex y a la CFE.

Esto lo recuerdo porque los saqueadores de México ya quieren regresar nuevamente al gobierno a hacer de la suyas. Y para ello instrumentan por todos los medios posibles una estrategia de mentiras y una serie de promesas que siempre han hecho y nunca cumplieron durante cerca de 90 años que ejercieron de manera dictatorial el poder presidencial siempre a favor de la oligarquía nacional y extranjera.

 Ahora que se tiene un gobierno que trabaja a favor del pueblo de México, nuevamente se presentan los señores del dinero aliados con los traficantes de influencias, -delincuentes de cuello blanco que no tienen llenadera-,  deseando destruir el actual programa de gobierno para continuar haciendo sus grandes negocios con el dinero público. Esa es la causa esencial de los constantes ataques al Presidente Andrés Manuel López Obrador

Lo que tenemos que entender con mucha claridad los mexicanos es que no es fácil gobernar a favor del pueblo. Los ricos se acostumbraron por muchos años a hacer de las suyas y los gobiernos neoliberales fueron prácticamente sus empleados. Eran los que hacían los grandes negocios confabulados con el poder público, y además sin pagar impuestos al gobierno. Ahora hay un gobierno al que tienen que pagar religiosamente sus impuestos y eso los tiene muy molestos.

Observamos, por ejemplo, que en el año 2018 cuando llegó la actual administración federal, el gobierno recaudaba 3 billones de pesos de contribuciones. Y ahora que todos los ricos y traficantes de influencias pagan sus respectivas contribuciones al erario, se recaudan 4 billones y medio de pesos. Es decir, casi un 50 por ciento más que era lo que dejaban de pagar los flamantes señores de la oligarquía nacional.

Este selecto y resentido grupo integrado por grandes empresarios, constructores, dueños de televisoras, de radiodifusoras, dueños de medios de comunicación convencionales, intelectuales y comunicadores, han mantenido una intrigante y permanente estrategia de denostar, inventar, criticar, simular, molestar, exhibir, al presidente Andrés Manuel López Obrador y su gobierno. Quién a través de su diaria conferencia de prensa responde de inmediato los ataques y además informa al pueblo de México los avances de los programas que está aplicando el gobierno federal a su favor.

Con la instrumentación de todos los programas sociales del gobierno federal que dan bienestar a la población. De la magna obra pública construida en el país, como son el Tren Maya, la Refinería Olmeca de dos bocas, el Tren Transístmico y el fortalecimiento de los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz, los aeropuertos Internacionales Felipe Ángeles y el de Tulum, la gran inversión en las seis refinerías del país, la adquisición de la refinería Deer Park en Estados Unidos, la importante inversión en los puertos y aeropuertos del país, la construcción y mantenimiento de las carreteras, puentes y caminos rurales, la construcción de importantes presas, el pueblo de México sabe con certeza dónde está invertido su dinero. Es tanta la confianza en el gobierno actual que nuestros compatriotas en el extranjero enviarán en Remesas este año, 63,200 millones de dólares.

Dicen que no hay mas ciego que aquel que no quiere ver. Antes el dinero del pueblo se lo robaban y lo enviaban al extranjero. Ahora se invierte en bienes que disfruta plenamente la ciudadanía. Los datos indican que el pueblo de México valora lo hecho por el actual gobierno. Por ello es muy remoto el regreso de aquellos que vaciaron las arcas nacionales y que ahora disfrutan de lo robado en sus palacios en el extranjero.