Nuevo brote de ébola en Ituri preocupa a África y países vecinos

El principal organismo de salud pública de África, Africa CDC, confirmó un nuevo brote de ébola en la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo. Se trata del 17º brote registrado en el país desde 1976, cuando el virus fue identificado por primera vez.
Según el comunicado difundido este viernes, ya se contabilizan 246 casos sospechosos y 65 muertes, principalmente en las zonas sanitarias de Mongwalu y Rwampara, además de reportes en Bunia, la capital provincial.
Hasta ahora, solo cuatro muertes han sido confirmadas por laboratorio, pero la magnitud de los casos sospechosos llevó a declarar oficialmente el brote.
La ubicación de Ituri, cercana a las fronteras con Uganda y Sudán del Sur, genera preocupación por una posible propagación transfronteriza. Africa CDC advirtió que el intenso movimiento poblacional y la violencia de grupos armados, que ha dejado decenas de muertos y miles de desplazados en el último año, complican el rastreo de contactos y la respuesta sanitaria.
Además, la provincia enfrenta graves limitaciones de infraestructura: carreteras deficientes y largas distancias con Kinshasa, la capital, dificultan el envío de vacunas y tratamientos.
Una cepa distinta
Los primeros análisis sugieren que el virus no corresponde a la cepa Ébola Zaire, predominante en brotes anteriores como el de 2018-2020, que dejó más de mil víctimas. La secuenciación genética continúa y se esperan resultados en las próximas horas.
Africa CDC convocó a una reunión urgente con autoridades del Congo, Uganda y Sudán del Sur, junto con agencias de la ONU y socios internacionales, para coordinar acciones inmediatas: vigilancia, entierros seguros, movilización de recursos y cooperación transfronteriza.
El doctor Gabriel Nsakala, experto en salud pública, destacó que el Congo cuenta con experiencia acumulada en brotes anteriores y con infraestructura básica, pero subrayó que “la competencia y el equipo deben llegar rápidamente”.
El ébola, altamente contagioso, se transmite por contacto con animales salvajes y entre humanos a través de fluidos corporales. Sus síntomas incluyen fiebre, vómitos, diarrea, dolores musculares y, en casos graves, hemorragias internas y externas. Aunque es una enfermedad rara, suele ser mortal.
El nuevo brote en Ituri reaviva la urgencia de reforzar la cooperación internacional y garantizar recursos para contener una enfermedad que, desde su descubrimiento en 1976, sigue siendo una amenaza para África Central.
Autor
Redacción PH
