Luis Banck Serrato, excalde de Puebla y jefe de oficina de la gobernadora de Puebla, olvidó el discurso de conciliación y recordó las “agresiones de diversos actores”, además de exigir una investigación “profesional e independiente”, sobre las causas que provocaron la caída del helicóptero Augusta en el que viajaba la gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo y el exgobernador y senador Rafael Moreno Valle.

Cerca de las cuatro de la tarde de este 25 de diciembre a la Plaza de la Victoria arribaron las cenizas del matrimonio Moreno Valle -Alonso, además del de su asistente Héctor Baltazar Mendoza y los capitanes Roberto Coppe Obregón y Marco Antonio Tavera Romero.

En el lugar ya le esperan sus amigos y aliados Antonio Gali Fayad, Diódoro Carrasco Altamirano, Gerardo Islas Maldonado, Jorge Benito Cruz Bermúdez, Marko Cortés Mendoza, Manuel Velasco Coello, Dante Delgado Rannauro entre otros.

Además de gobernadores como Marco Mena de Tlaxcala, Jaime Rodríguez Calderón de Nuevo León o Francisco Cabeza de Vaca de Tamaulipas, Diego Sinhué de Guanajuato; Francisco Vega de la Madrid de Nayarit; José Rosas Aispuro de Durango y otros más.

Fue Banck Serrato quien como orador emitió un discurso que poco abonó al llamado de unidad que se ha intentado preponderar en las últimas 24 horas.

Martha Erika y Rafael siempre se complementaron el uno al otro. Juntos hacían un gran equipo, ella siempre optimista, él siempre determinado. Ella amante del estudio y la lectura, él un apasionado de la estrategia y de la acción  (…) Renunciar simplemente no era una opción. En los 2017 municipios de Puebla hay miles de mujeres y hombres que de corazón les abrieron las puertas de sus casas. Los invitaban a comer, les platicaban sus sueños, aspiraciones y deseos. Más que confianza por ser servidores públicos les tenían fe.

Tras enaltecer sus virtudes como personas, ciudadanos, amigos y políticos, Banck lanzó el mensaje que rompió la “tregua” al mencionar el proceso electoral.

Martha Erika defendió incansablemente la voluntad de los poblanos que fue confirmada por el más alto tribunal del país, a pesar de las agresiones de diversos actores.

Tras esa “emotiva” rememoración su voz se entrecortó, solo para después sumarse al “Martha Gobernadora” que salió de los asistentes.

A pesar de las agresiones de diversos actores en contra de ella, de su equipo y de su triunfo nunca se dio por vencida.

Al poco tiempo, en un tono más fuerte lanzó el llamado que dejó en claro que no hay posibilidad de concordia.

En nombre de sus familiares colaboradores y amigos exigimos que se lleve a cabo una investigación profesional e independiente. Que no deje lugar a dudas sobre las causas del accidente.Un accidente que atentó contra la luz de esperanza para contar en nuestro país con un contrapeso democrático efectivo.

Irónicamente, en ese mismo momento aseveró que Martha Erika estaba convencida de que era la hora de la unidad y la reconciliación, para poco después “agradecer” la presencia de Olga Sánchez Cordero, secretaria de gobernación, quien vino en representación de Andrés Manuel López Obrador.

Pocos fueron los aplausos hacia la representante del presidente, en su lugar se escucharon más los ¡Fuera! y las rechiflas.

Muy queridos Martha y Rafael, honraremos su legado. Gracias por quienes fueron con sus padres hermanos, amigos y colaboradores. Gracias por la transformación y el progreso que impulsaron en Puebla, los abrazamos hasta que pronto los volvamos a encontrar, cerró Banck.

Tras una ronda de aplausos, comenzaron las guardias de honor, siendo la primera en ser llamada Cordero Sánchez quien fue recibida por los asistentes -no así los invitados- entre rechiflas y gritos de fuera.

Sin embargo, la exministra fue acompañada y escoltada por Gali Fayad y Jesús Rodriguez Almeida, encargado de despacho de gobierno.

Poco pudieron hacer los “suplicamos guardar silencio”, “suplicamos respeto a los presentes”.

Con el Himno del Estado de Puebla, cerró la ceremonia luctuosa de la pareja política más importante de la última década en Puebla.

📸: Agencia Express Media