Morena, el PRI y la supervivencia de la clase política
Luis Enrique Sánchez Fernández
Poder, propaganda y simulación. Así, sin más, se ejerce la política. En su moderna concepción.
México cambió de partido dominante.
Pero no necesariamente cambió de cultura política.
Ese podría ser uno de los mayores dilemas del México contemporáneo y particularmente de Puebla, donde la sucesión política ya comenzó silenciosamente mientras las bardas, espectaculares y campañas disfrazadas siguen ocupando calles y espacios públicos.
La llegada de Movimiento Regeneración Nacional al poder representó para millones de mexicanos una esperanza de transformación profunda.
No solamente electoral.
También ética, política y cultural.
Muchos ciudadanos pensaron que terminaba una larga etapa marcada por corrupción, clientelismo, grupos de poder, simulación democrática y una clase política profesional acostumbrada a sobrevivir sin importar las siglas.
Sin embargo, conforme Morena fue creciendo ocurrió algo que hoy resulta evidente: una parte considerable de la vieja clase política mexicana simplemente se trasladó al nuevo partido dominante.
Ex priistas, ex papistas, operadores electorales, caciques regionales, líderes corporativos, burócratas históricos y viejos grupos de poder encontraron rápidamente acomodo en el nuevo escenario político nacional.
No llegaron necesariamente por convicción ideológica.
Llegaron porque entendieron hacia dónde se movía el poder.
Y el sistema político mexicano tiene una enorme capacidad de adaptación.
En México muchos políticos no pertenecen realmente a una ideología.
Pertenecen al poder.
Por eso pueden cambiar de partido con enorme facilidad sin modificar demasiado: sus prácticas, sus métodos, sus relaciones, ni su manera de ejercer la política.
Ayer fueron priistas.
Después pudieron ser panistas.
Hoy son morenistas.
Y probablemente mañana serán cualquier otra cosa si el mapa político vuelve a modificarse.
La supervivencia es la verdadera especialidad de la clase política mexicana.
En Puebla este fenómeno resulta particularmente visible.
No está oculto, no se esconde. Se presume y se disfruta.
Es cuanto.
Autor
Luis Enrique Sánchez Fernández
Periodista, economista, historiador, universitario BUAP. Con más de 40 años en los medios, ha escrito en periódicos y revistas, ademàs colaborado para radio, televisión y portales digitales. Creador de Poblanerìas y fundador de PeriodismoHoy.com. Primer director de Radio BUAP hace 25 años. Impulsor del periodismo de investigación.
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