Armenta exige castigo a policías de Xochiltepec tras caso de maltrato animal

Alejandro Armenta Mier, gobernador de Puebla, condenó enérgicamente los hechos ocurridos en el municipio de San Felipe Xochiltepec, donde elementos de la Policía Municipal fueron captados arrastrando el cuerpo de un perro atado a una patrulla.
En su conferencia de prensa de este miércoles 29 de abril, el mandatario calificó el acto como “vergonzoso” y exigió a la Fiscalía General del Estado (FGE) actuar con firmeza para evitar la impunidad.
Durante su pronunciamiento, el Ejecutivo estatal expresó su indignación ante la crueldad mostrada por los uniformados. Armenta subrayó que la conducta humana debe basarse en el respeto a los seres vivos y advirtió que en Puebla existen leyes claras que protegen a los seres sintientes.
“Yo le pido a la Fiscalía que investigue todos los casos y que no haya impunidad… quien maltrata a un animal, es más animal”, aseveró.
Asimismo, destacó que su administración mantiene un compromiso firme con el bienestar animal, citando la inversión en infraestructura como el nuevo Centro de Bienestar Animal, proyecto que pretende ser un referente de protección en América Latina.
Los hechos
El acto de crueldad animal fue dado conocer a través de un video que comenzó a circular en redes sociales donde se observa a la unidad oficial avanzar por las calles del municipio mientras el canino es jalado por una cuerda sobre el asfalto.
La grabación generó una ola de indignación entre ciudadanos y colectivos animalistas, quienes cuestionaron la falta de protocolos y sensibilidad de los agentes.
Ante la presión social, el Ayuntamiento de San Felipe Xochiltepec emitió un comunicado en el que aseguran que el can ya no contaba con signos vitales al momento de ser amarrado.
Además justificaron la medida asegurando que se tomó para retirar el cuerpo de la vía pública por razones de salubridad, y solo admitieron que el método fue “cuestionable estéticamente”, pero defendieron la intención de despejar la calle.
La explicación oficial no logró frenar las críticas. Activistas denuncian que, independientemente de si el animal estaba vivo o muerto, el manejo de los restos fue indignante y denota una carencia total de equipo adecuado y capacitación en el manejo de cadáveres animales.
Previo a la declaración del gobernador, autoridades municipales no habían confirmado si los policías involucrados enfrentarían sanciones administrativas o penales.
Autor
Redacción PH
